sábado, 25 de abril de 2009

La fábrica de Rastas

La publicidad me gana siempre. Soy de ésas personas que ven un afiche que dice "¡Nuevo alfajor de limón y dulce de leche!" y tengo que ir a un kiosco a comprarlo. Tengo que ir.
- Que yo sepa, usted es la única persona a la que le pasa eso. - me dice el mozo del bar, mientras me deja el cortado y el pinche de metal con el ticket. Me pregunto cómo diablos sabría el mozo lo que yo estaba pensando en ése momento, pero le resto importancia. Un aviso en el diario me llama la atención. Y me acabo de dar cuenta: yo pedí un Whisky. Busco al mozo con la vista, y no está. De hecho, estoy en una estación de servicio y no hay mozos. Tengo que dejar el Whisky o tengo que dejar el café.

El aviso en el diario, pide empleados, y lo cito a continuación:
"IMP. EMPRESA BUSCA PEBETES Q QUIERAN HACER 1 MANGO PERO NO C AVIVEN D Q LOS ESTAMOS EXPLOTANDO. BUSC. PBTS 18-25 A. SEC. COMPL. DISP. HOR. 0 CEREBRO. CON EXP. EN INDUSTRIA DEL MANEJO DE LOS HUEVOS. RESIDA EN Z/NORTE ENV CV/CUIL A ******************* HOY O ellimpiavidriosmotorizado@GMAIL.COM"

Básicamente, mi instinto me advertía que en algún momento me iban a cagar plata, pero como mi condición ambiciosa sólo puede ser superada por mi cualidad de catrasca/rompepelotas, me tiré el lance y fui en persona, pensando que capaz con buena presencia sumaba, y para poder explicar sobre mi amplia carrera con el manejo de los huevos: ya sea rompiéndoselos a mis viejos para que me dejen el auto y la casa sola para impresionar a una mina para que crea que soy re independiente y es casi fija que la aplico; o cuando me los rasco o acomodo los días de mucho calor o para evitar pisármelos cuando estoy de novio. Y también porque no pensaba usar el baño de la estación de servicio.

Al llegar al lugar, que era una "inocente" fábrica de pastas, algo me llamó la atención. No sé si era la torre de salsas, la torre de pizas, Diego Latorre o la torre de PENNE RIGATTI... ¡¡Oh Dios!! ¡Mi subconsciente me juega sucio una vez mas! Me dirijo al mostrador principal y para mi sorpresa, la secretaria me produce un duro... golpe psicológico: Está mas buena que clavarse una parrillada para cuatro y 1/2 kilo de tramontana después de un recital de Resistencia Suburbana.
Yo: - Hola, me llamo Augusto, vengo por el aviso del diario.Ella: - Ah, si. 4to piso.Yo: - Esteee... es la primera vez que vengo y tengo miedo de perderme. ¿No me podrías acompañar? Y si no, dame tu teléfono así si me pasa algo te puedo pedir ayuda.Ella (me mira de arriba a abajo): - 4to piso, por favor...

Derrotado, paso el dedo por el botón que no es un botón, es una chapa que no sé cómo corno es que funciona, pero en el edificio de un amigo también está y funciona si le apoyás el dedo, el codo, la lengua o un pedazo de jamón.Unos segundos después me encuentro en un salón enorme donde hay un hombre sentado en un sillón con un gato en su regazo, parche en el ojo, pata de palo y un pene de goma de su diestra.

- Hola, me llamo Osvlado, pero acá me dicen "Cholo". Vos sos Augusto, me dijo Silvia, la secretaria.(¡Oh, Silvia! Tiene nombre el amor, o por lo menos la calentura a primera vista.)- Si, me llamo Augusto y vine por el anuncio del diario, que piden un empleado.- Bueno, contame cuánto esperás cobrar.

¡Zás! La pregunta del millón. Pero si le digo éso me manda a internar al Borda. Siempre la pifio con éste tipo de preguntas, ya sea para arriba y me dicen "Sese, andá que yo te llamo pibe" o para abajo y termino lavando los vidrios de una torre de 14 pisos perdiendo tres gambas por mes nomás en los viáticos.

- Esteee, la verdad no sé cuánto están pagando para un empleado. Antes de hablar de éso, me gustaría saber cosas importantes, como los horarios... la obra social... Las vacaciones y los francos... qué corno es lo que tengo que hacer... Porque la verdad que nunca trabajé en una fábrica de pastas.
- Mirá loco, la cosa es así: vos primero me tenés que decir si vas a agarrar el trabajo, porque lo que se hace acá es algo secreto. No se puede hablar de eso...
- ¿Qué? ¿El Club de la Pelea?- ¿Eh?- ¿Hay un Club de la Pelea adentro de la fábrica de Pastas?
- Bueno... ¿Acá está tu teléfono, no? Gracias. Andá que yo te voy a llamar.
- ¿Usted es Edward Norton disfrazado? Porque me encantaría un autógrafo...
- ¡Seguridad!

Antes de que pudiera explicarle que no sería la primera vez que me cruzo con un Club de la Pelea, que en realidad era una joda, o que pudiera recitarle las tres reglas del Club de la Pelea, salieron dos bestias llenas de esteroides, me tiraron al suelo, y mientras uno me agarraba las piernas y el otro los brazos, Cholo me pegó un garrotazo con el pene de goma.

Estoy desnudo en una cama fumandome un pucho. Silvia, a mi lado, está intentando recuperar la respiración, cuando de pronto siento un olor asqueroso y me despierto a la vuelta de la fábrica con un pie en la nariz, un terrible dolor en la cabeza y una erección que podría atraer al cualquier colectivo.
- Amigo, ¿estás bien?
Cuando me termino de sacar la mugre que impregnó en mis ojos ésa pezuña bacteriológica, veo un personaje diferente. La barba de Billy Bonda en los '70, alpargatas rotas, pantalones de una tela muy pedorra, camiseta de un equipo rarísimo de la C y una gran colección de Dreadlocks en la cabeza...
- Se, un poco adolorido pero bien. Gracias por despertarmee..este...
- Me llamos Luciano, pero mis amigos me dicen "El chalamán". ¿Vos viniste a buscar el laburo acá pero te vieron pinta de que estabas en cualquiera, y para que no divulgaras el secreto te la dieron con el pene de goma, no?
- Si. ¿Vos también sos del Club de la Pelea?
- No loco, acá pasa otra cosa. No es una simple fábrica de pastas. Eso es sólo una pantalla. Hagamos una cosa: si vas al chino de la esquina y me traés un pote de dulce de leche, te muestro lo que pasa acá.

Arranqué para el autoservicio "Fei Fong Wong", y compré dos potes de dulce de leche repostero, una birome, un cuadernito, una coca, unos forros texturados (por si se me daba con Silvia... Soñar no cuesta nada.) y unas aspirinas, porque todavía me daba vueltas la cabeza después de mi brutal encuentro con aquél pene de goma. Por pura curiosidad, le pregunté al cajero si era primo del Chalamán, porque tenía los ojos iguales. Después compré un paquete de algodón para ponerme en la nariz del lado que me dejó sangrando el chino de mierda.

Una cosa que llamó mi atención es que el Chalamán no come. Devora. Les tiro un ejemplo: Imagínense a Robinson Crusoe después de estar 25 años en una isla malísima desierta, donde lo único que hay para comer es coco y el culo de Viernes. Ahora, póngan a ése tipo en un cabarulo/tenedor libre. Con ésa desesperación comía éste rastaman. Cuando hubo terminado el kilo de repostero, sacó una tarjeta de adentro de su barba y abrió la puerta de atrás del edificio.

Estábamos en un pasillo largo y oscuro con una luz en el fondo. "O me morí por el terrible golpe del consolador, o me estaban pariendo otra vez." fue lo que pensé en el primer momento, pero me di cuenta que estaba desvariando. ¿Sería por mi cabeza que todavía no se recuperaba, por la terrible cantidad de humo que había en el lugar, o acaso por ése extraño olor a recial de Silvio Rodriguez después del tercer intervalo cuando se dispone a tocar "Mi unicornio Azul"? Ahhh... ya entiendo la baranda... Me cayó mal el olor a reggae otra vez, como en aquélla fiesta en que sonaban a plenos Los Pericos (con el Bahiano, obvio) y terminé chamuyándome a un poste.
Luego de una larga caminata, que se hizo mas larga porque me colgué 20 minutos mirando una mancha de humedad en el techo, llegamos al final, donde vi algo que me horrorizó...

- ¡Pero acá están clonando gente!

Así es: la verdad acerca de ésa oscura empresa y su creador con el mítico pene de goma era un atentado contra la creación de Dios. Una fábrica de Rastas.

- No maestro, ésto es una fábrica de rastas. Acá no clonamos, los hacemos desde cero. Mezclamos pedazos de muertos tipo Frankenstein con algo de faso, muuuuchos pelos, un toque de Peter Tosh. Todo aderezado con mugre de calle traída directamente de Jamaica. Después lo pegamos todo con huevo porque el faso está caro y no alcanza ni para engrudo.
- Pero... ¿Para qué quieren hacer rastas? ¿No se dan cuenta de que eso es inmoral? ¿de que es anti bíblico? ¿que es lo que logra que me cueste un montón conseguir entradas para los recitales de Fidel Nadal?
- Loco, la cosa pasa por un tema económico. Con las caídas de los mercados mundiales, las cadenas de comida rápida y los servi-bares de estación de servicio están por cerrar, entonces les hacía falta apuntar a un nuevo mercado. Uno capaz de gastar cualquier cantidad de plata porque son las 3 de la matina y no hay otro lugar con morfi a cincuenta cuadras a la redonda para bajonear.
- Pero... ¿Vos también sos una creación de ésta fábrica?

Chalamán lloró, me abrazó, lo contuve, se alejó y se empezó a armar un cigarrillo. Se ve que le gustan los armados... ¡Ah! ya entendí... Me convidó. Nos reímos, nos empujamos, nos quedamos media hora discutiendo sobre la mancha de humedad que vi hasta que siento un duro golpe en la nuca y caigo inconsciente al suelo.

De pronto me vi atado a una silla, completamente desnudo. Silvia me estaba por quemar con un pucho. De golpe siento un terrible olor, y cuando abro los ojos veo que tengo la ropa puesta, que Silvia era en realidad Cholo, que el pucho era el pene de goma y que me estaban despertando con un calzón con paloma.

- Flaco, viste cosas que no tendrían que haber sido vistas por nadie. Una de dos: O te mato, o te callás la boca, te tiro unos mangos y te vas a tu casa.No me hizo falta pensarlo.
- Dame los mangos y me voy a la mierda. Pero una pregunta: ¿Te jode si lo pongo en un blog o algo?
- No hay drama, total nadie se alarma con ésas boludeces de pibes que se quieren matar. Bueno, ¿Cuánto querés que te dé?
- Y... la verdad que no sé cuánto están pagando ahora para que uno guarde un secreto. Pero damos diez mil pesos y ni me acuerdo de que vine.
- ¡Sisi pibe, yo te llamo!. - Y me propinó otro letal golpe fálico en mi cabeza.

Estoy boca abajo, pesebreando a Silvia. Ella me dice que pare, que siga, que deje de clavarle mi codo en su cara interna del muslo, hasta que un terrible olor me hace dar cuenta de que estoy lamiendo la alfombra de la recepción. Y la Silvia real está medio puteándome porque no me levanto mas, medio cagándose de la risa, mientras me despierta con un tampón usado. ¡Tengo que evitar el desmayarme con los golpes!

Ella:- ¿Estás bien, tarado?
Yo, pienso en lo linda que es cuando se enoja... - Si, la cabeza me va a estallar y tengo mas hambre que los chistes de Larry de Clay. - Pongo cara de cachorro herido. - ¿Vos me salvaste?Ella: - Si, te tiraron acá y empezaste a hacer un flor de quilombo, a babear la alfombra y a gritar cosas como "Y bueno, si te hicieras tira de cola tendría menos quilombo...". ¡Ah! Me dijeron que te de ésto...

Me extiende un sobre. Adentro hay mil pesos, unos gramos de porro, unos papeles y una carta que dice: "A pesar de todo me caíste bien. Cualquier amigo del Chalamán es mi amigo. Respeto. Cholo."Bien!! Unos manguitos. Por ahora no me voy a tener que hacer drama con conseguir un laburo, o con el dilema de fumarme el sueldo.

Ella: - Esteee, yo ya me tengo que ir. Dijiste que tenías hambre. ¿Querés ir a comer algo?

¡SI! ¡La sagrada lástima me vuelve a ayudar!

Yo, al borde de gritar como si hubiera estado en méxico '86 viendo el gol de a los ingleses: - ¡Por favor! Me siento como Robinson Crusoe. (sobre todo por lo del culo de Viernes.)

Y así cierro la nota, porque tengo que comer con Silvia y porque tengo que llamar a mis viejos para que me dejen sola la casa. ¡¡Hoy capaz se me da!!


// Texto legal inventado para que nadie me rompa las bolas: El texto anterior es un verso berreta inventado por mi con la única finalidad de entretener. Cualquier parecido con la realidad es porque el faso que pegaste es malísimo. No te lo curres, que me lleva bastante trabajo inventar éstas cosas. Y ams trabajo currarle partes a la Nah! y que no se aviven xD
No seas bolú, cobrá caro, cuidá culo, cariños, Cacho. //

Sayoonara pichis!

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